ILUSTRACIÓN DIGITAL

En los últimos años la ilustración digital se ha convertido en una forma de arte emergente que utilizando las técnicas de la pintura tradicional y, mediante la aplicación de herramientas digitales (ordenadores, tabletas y programas informáticos), ha conseguido representar sus obras directamente sobre la pantalla del ordenador.

Actualmente las nuevas tecnologías han puesto en nuestras manos tintas con pigmentos y papeles artísticos de alta calidad (100% algodón, libres de ácido y lignina, pH neutro y sin blanqueantes ópticos), capaces de resistir la acción de los rayos UVA y permitir la conservación de las imágenes impresas en ellos durante tiempos superiores a los ofrecidos por las técnicas tradicionales.

Hoy en día, el término digital ha irrumpido con fuerza en nuestra sociedad, afianzándose en el panorama artístico como un nuevo lenguaje de expresión.

La tecnología digital ha puesto en manos del artista nuevas herramientas que no ha dudado en utilizar bajo su particular disciplina de expresión y creatividad.

Adoptándolas como punto de partida para expresar sentimientos e ideas, es decir, la base de cualquier actividad intelectual, las ha convertido en el medio de transmisión cultural más vanguardista.

La ilustración científica ha experimentado numerosas transformaciones a lo largo de su historia, utilizando en cada momento las nuevas técnicas a su disposición para alcanzar su máximo desarrollo.Este nuevo lenguaje digital, aplicado a la ilustración científica, tiene su origen en dos conceptos ancestrales: por una parte la tradición de los grabados botánicos y por otra su meticulosidad y precisión.

A lo largo de los siglos, la reproducción fiel y precisa de las imágenes ha constituido, quizás, la principal herramienta de transmisión cultural, convirtiendo las ilustraciones en el instrumento primordial para el sustento del desarrollo de los conocimientos científicos de tipo descriptivo. Por tanto, las técnicas de reproducción han evolucionado acompañando el desarrollo de las ciencias descriptivas y ofreciendo mayor calidad a medida que estas requerían nuevos procedimientos que reflejaran mejor el desarrollo alcanzado.

Si analizamos las diferentes técnicas de reproducción, utilizadas a lo largo de los tiempos, en la ilustración botánica (Blunt, W. & Stearn, W. T. (1994). The Art of Botanical Illustration. New Edition. Antique Collectors′ Club. London), veremos que su lógica evolución siempre ha ido acompañada del desarrollo de la nuevas tecnologías. Así, las xilografías que monopolizaron la reproducción de la mayoría de los libros, textos e imágenes durante los siglos XV, XVI y XVII, fueron sustituidas por la calcografía, a medida que el avance del conocimiento científico requería nuevas técnicas de reproducción, capaces de superar la calidad de la xilografía. Finalmente la litografía consolidó su hegemonía como método de reproducción en los años siguientes.

Quizás, mi formación como botánico, haya sido determinante para adoptar este medio digital, donde arte ciencia y tecnología unen sus atributos para dar un nuevo significado a las palabras de Leonardo da Vinci: "la ciencia más útil es aquella cuyo fruto es más fácilmente comunicable".

El trabajo que aquí presento trata de conservar la filosofía y los principios básicos de la ilustración botánica tradicional, afrontándola, eso si, desde una metodología nada desconocida para el mundo científico, asumida cotidianamente por todas las ciencias y que se traduce en la aplicación de las nuevas tecnologías.

Es indudable que la tecnología digital aporta una serie de características comunes a todos los medios tradicionales de producción de imágenes, mostrándonos una realidad alejada del concepto revolucionario que a primera vista pudiera desprender. Sin embargo, aunque su existencia se basa en propuestas planteadas por otras artes, no es menos cierto, que su naturaleza la separa radicalmente de todas ellas, asistiendo de esta manera, a una reinterpretación de las formas artísticas tradicionales.

En este contexto, en septiembre del año 2000, La Real Calcografía, institución creada en 1789 y estrechamente ligada a las expediciones científicas españolas de los siglos XVIII y XIX alrededor del mundo, impulsa la formación del Centro de Investigación y Desarrollo de la Estampa Digital, con un claro propósito: por una parte incorporar el arte digital al mundo tradicional de la imagen impresa; en segundo lugar realizar una amplia labor de investigación y difusión de la estampa digital; y por último, dar cobertura técnica y teórica a los artistas para el conocimiento y uso de estas nuevas formas de expresión.

Mis ilustraciones digitales son, por tanto, el resultado de aplicar este medio digital. No se trata pues de fotografías manipuladas, sino que son el fruto de dieciocho años de experiencia como ilustrador científico asociado, entre otros, al proyecto Flora Iberica del Real Jardín Botánico de Madrid. Todos los pasos desde el primer boceto hasta el resultado final han sido creados manualmente, utilizando para ello herramientas digitales. Así, hoy en día, a los perfiles del artista botánico tradicional, hay que añadir aquellos que permiten utilizar ordenadores, tabletas digitales y programas informáticos de dibujo. Herramientas, al fin y al cabo, no muy distintas de las utilizadas a lo largo de la historia de la reproducción botánica y empleadas para un fin común, describir y descubrir la esencia científica y artística de las plantas.

El arte es el resultado de un proceso creativo, original y único en el que el artista se relaciona estrechamente con distintos materiales y medios. El medio digital se convierte pues, en un nuevo recurso para conseguir plasmar el resultado final. Sin embargo, el encuentro entre el artista y su herramienta digital no garantiza el resultado final de la obra sin un conocimiento previo de las técnicas clasicas de dibujo y pintura.
Las obras creadas digitalmente forman parte de un medio más en el amplio ámbito del arte. Por lo tanto, considero este medio digital, plenamente válido en los tiempos que corren, a la vez que un perfecto nexo de unión entre ciencia, arte y tecnología.

Syphocampylus orbignyanus A. DC.

Campanulaceae

Parque Nacional Calilegua. Argentina